Solución: Crear una policía eficaz, sin mandos militares

Mega Radio 860, Juárez

Kumi Naidoo, Secretario General de Amnistía Internacional
Kumi Naidoo, Secretario General de Amnistía Internacional
query_builder 26 de noviembre de 2018
Chihuahua, Chih.

¿Porqué no iniciar un verdadero proyecto de construcción de la policía que necesita el país, como parte de un plan integral de la seguridad pública y la seguridad ciudadana, enfoques ausentes, tanto en el Plan de Paz y Seguridad, como en la iniciativa de reforma constitucional propuestos por AMLO, temas en los que, evidentemente, fracasaron priistas y panistas, porque nunca lo quisieron hacer realmente?

La propuesta de AMLO -Plan de Paz y Seguridad- que contiene la polémica creación de la Guardia Nacional, abrió una ríspida discusión sobre las medidas que deberán adoptarse en materia de seguridad pública.

Un antecedente no debe perderse de vista, el mismísimo día en que se anunció el Plan de Paz y Seguridad, la Suprema Corte de Justicia de la Nación dictaminó sobre la Ley de Seguridad Interior, sobre la base de que la seguridad pública es responsabilidad y facultad de las autoridades civiles, no de las militares.

Si bien la propuesta de crear la Guardia Nacional, con otro enfoque, la había lanzado AMLO en su libro “2018, la salida”, a contrapelo de la lanzada la semana anterior, en su obra dice que “… se analizará la pertinencia de crear una Guardia Nacional con el apoyo de los 220 mil soldados y 30 mil marinos (existentes)…”.

En los sexenios de Calderón y Peña Nieto se habrán usado alrededor de 1 billón 800 mil millones del presupuesto federal para las instituciones y dependencias de seguridad pública (Secretaría de la Defensa Nacional, la de la Marina, la Secretaría de Seguridad Pública -en tiempos de Calderón y la correspondiente dependencia en el de Peña- y la PGR).

El balance no puede ser peor: Hasta octubre de este año han ocurrido más de 241 mil homicidios y varias decenas de miles de desaparecidos, con medio país convertido en cementerio clandestino.

De ahí la tentación de caer en la medida, aparentemente más adecuada, de entregar la seguridad pública a las fuerzas militares, o encubiertas, camuflajeadas pero con mando militar y ahí estriba la debilidad de la propuesta de reformas constitucionales de Morena, en el que, operativamente, le dejan el mando a los jefes militares y le adjudican el papel de “invitados” a los gobernadores de los estados, en lo que es la declinación de la autoridad civil a la militar.

Esa estrategia, basada en el uso de la fuerza, empleada en el mundo entero, a la que la ONU ha llamado a desactivar e iniciar un debate sobre la criminalización del tráfico de drogas, es la que fracasó en México.

De ahí el preocupado llamado del secretario general de Amnistía Internacional (AI), Kumi Naidoo, quien le dijo que “Hoy, señor presidente electo, usted está ante una encrucijada: puede tomar el mismo camino que sus predecesores y arriesgarse a cometer los mismos errores o puede adoptar una nueva estrategia y desarrollar otro tipo de enfoque, uno en el que las fuerzas armadas regresen lentamente a sus cuarteles y en el que se inviertan recursos en la creación de una fuerza policial que respete los derechos humanos y en la que puedan confiar los mexicanos.”

Ahora bien, si nunca se puso en marcha un plan para fortalecer verdaderamente a las policías. ¿Es motivo suficiente para llevar al cabo lo propuesto por AMLO que es, en síntesis, crear un cuerpo policíaco, a partir de la incorporación de varias decenas de miles de soldados y marinos -tanto de la tropa regular, como de la Policía Militar y la Naval-, además de una parte de quienes componen ahora a la policía federal, bajo mandos militares y dependientes, operativamente, del Secretario de la Defensa Nacional?

En el pasado esto ya se hizo. Juárez es ejemplo de ello.

Fue un verdadero desastre, las atrocidades padecidas por los juarenses a manos de los criminales, de los policías federales y de elementos de las fuerzas militares fueron incontables y, por desgracia, repetidos en el resto del país.

El problema es que la fuerza militar no está preparada para efectuar tareas policiacas, los militares están entrenados para eliminar al enemigo, por eso se encargan de la seguridad nacional; no tienen como objetivo inicial, y central, detener a los presuntos delincuentes, sino eliminarlos.

¿Y porqué esta medida, tan importante, no fue puesta a la consideración de los participantes de los foros de seguridad, realizados meses atrá[email protected]; Blog: luisjaviervalero; Twitter: /LJValeroF; Facebook: Aserto