Un breve vistazo a las “Entrañas del Tío Sam” (*)

Un breve vistazo a las “Entrañas del Tío Sam” (*) 7 de febrero de 2020

Francisco Javier Pizarro Chávez

Chihuahua, Chih.

El grueso de los periódicos y cadenas de noticias nacionales e internacionales coincidieron con la presidenta de la Cámara Baja, Nancy Pelosi que el III informe anual del Estado de la Unión Americana que presentó el presidente Donald Trump al Congreso el 4 de febrero pasado, fue un Reality Show repleto de exageraciones, engaños y mentiras en lo que se refiere a sus logros en materia de política interior y de exabruptos, castigos y amenazas en el ámbito de política exterior, migración y relaciones comerciales con otras naciones, como suele Trump hacerlo constantemente sin recato alguno.
En el primer rubro, al inicio de su informe ante el Congreso hizo un llamamiento a la cooperación entre Demócratas y Republicanos para impulsar en el país, una “nueva oportunidad en la política”. Minutos después se rehusó a saludar de mano a la Presidenta de la Cámara Baja, Nancy Pelosi, la demócrata más poderosa de Washington, al entregarle copia del texto de su discurso el cual la representante rompió al concluir el evento en respuesta al desaire del presidente.
Por lo que hace al tema de inmigración mintió y amenazó, tanto en lo que se refiere al Muro como a la Política Migratoria, según dió a conocer “El detector de mentiras de Univisión Noticias”. Les comparto las más relevantes.
“Mientras hablamos, se está construyendo un muro largo, alto y muy poderoso, (se refiere al de la frontera con México). Ya hemos completado mas de 100 millas y habrá completado más de 500 millas a principios del próximo año”. (Mentira).
“Antes de que yo llegara al poder, si tú te presentabas ilegalmente en nuestra frontera sur y eras detenido, simplemente te dejaban libre y te permitían entrar a nuestro país, para nunca ser visto otra vez. Mi Administración ha terminado con “captura y libera” (catch and release)” (Mentira).
“Trágicamente, hay muchas ciudades en EEUU donde políticos radicales han escogido darles santuario a estos extranjeros criminales. En las ciudades santuario, funcionarios locales ordenan a la policía que libere a extranjeros criminales peligrosos para que abusen del público, en lugar de entregarlos a la ICE para que los deporte” (Engañoso).
Ese mismo día, la Gobernadora de Nuevo México, Michelle Luján Grisham, rechazó la retórica de Donald Trump sobre los presuntos santuarios a extranjeros criminales que según el mandatario norteamericano afirma han creado una “crisis” de seguridad nacional. En comunicado público señaló:
“Rechazo la afirmación de que existe una abrumadora crisis de seguridad nacional en la frontera sur, a lo largo de la cual se encuentran algunas de las comunidades más seguras del país”, dijo la gobernadora en su comunicado.
Y fue más allá: “Nuevo México no participará en la farsa presidencial de confinamiento de miedo en la frontera por el mal uso de nuestras diligentes tropas de la Guardia Nacional”. En congruencia con ello, anunció el retiro de agentes de la Guardia Nacional que llegaron a Nuevo México de otros estados como Arkansas, Kentucky y Carolina del Sur.
Hasta ahora se encuentran asignados a Nuevo México 118 soldados de la Guardia Nacional, aunque el Pentágono anunció, días antes del informe, el envío de 3 mil 750 soldados adicionales a la frontera con México, para colocar otros 241 kilómetros (150 millas) de alambre de púas y proporcionar apoyo a los agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP). (Con información de la BBC)
Trump va por la reelección de la Casa Blanca. Su ego narcisista se ha incrementado al doble al ser exonerado y absuelto por el jefe de la Suprema Corte, John Roberts, del Juicio político (Impeachment) por “abuso del poder y obstrucción al Congreso”, con el voto a su favor de los senadores republicanos, excepto el del ex candidato presidencial Mitt Romney, el cual tiene en la mira.
Se burló de los demócratas y amenazó a Venezuela, Cuba y Nicaragua. En su su cuenta de Twitter les dice a los demócratas que “desea ser un presidente vitalicio” y a los países en comento, les advierte que está encabezando una coalición diplomática contra las “dictaduras socialistas”, ya que según él, “El socialismo destruye naciones… la libertad unifica el alma”.
En lo que toca a México, como bien dice el editorial de la Jornada el 6 de febrero pasado, “La consolidación del trumpismo representa la continuidad de una espada de Damocles pendiente sobre los siempre frágiles y complicados equilibrios de la relación bilateral. El gobierno y la sociedad mexicana deben prepararse para meses difíciles —o años, si el republicano logra la reelección que está en este momento se vislumbra probable— pues a estas alturas es bien sabido que atacar al vecino del sur es uno de los recursos favoritos de Trump, cada vez que necesita exacerbar las paranoias y los chovinismos de su base electoral”.
Y aunque muchos no lo crean, el ataque ya empezó. Trump reiteró una vez más después de su Informe que México va a pagar el Muro fronterizo que tanto le obsesiona.
Preguntó a sus seguidores: “¿Saben quién va a pagar el muro verdad?”. Y se respondió así mismo: “A través de sus remesas los migrantes ilegales de México van a pagar por el Muro el cien por ciento. Porque cuando digo algo, lo digo en serio”.
Como dice el adagio, sobre aviso y advertencia no hay engaño. Si esta amenaza se cumple, México se vería inmerso en una grave crisis en sus finanzas públicas por una simple razón: Las remesas enviadas por nuestros paisanos residentes en Estados Unidos en 2019 ascendieron a 36 mil 48 millones de dólares (685 mil millones de pesos) que equivalen al 12% del Presupuesto de Egresos de la Federación, porcentaje que supera en 61% lo captado por exportaciones de petróleo y los ingresos por turismo.
Carlos Fernández-Vega, en su columna México SA, de la Jornada, lo explicó coloquialmente de esta manera: “Las remesas son los pulmones económicos de México…la economía mexicana respira gracias a las remesas enviadas por la diáspora mexicana instalado en Estados Unidos”.
Veremos y diremos que nos depara el destino si Trump logra ser reelegido 4 años más y recupera, como lo ha dicho, la hegemonía Global de Estados Unidos, que Trump y su Gabinete presumen, se sustenta en tres ejes muy semejantes a los del partido del “Gran hermano” de la extraordinaria novela política de ficción distópica “1984” escrita por el británico George Orwell, que me vinieron a la mente cuando escuché los entresijos discursivos de Donald Trump en su Reality Show en el Congreso.
A saber: La Guerra es la Paz; La libertad es la Esclavitud y La Ignorancia es la Fuerza. Al igual que el “Gran Hermano”, no hay duda de que el “Tío Sam” nos vigila y fomenta el odio, como ha quedado de manifiesto tanto en el tema migratorio, el tratado binacional del suministro de Agua del Rio Bravo, el Tratado Comercial México, Estados Unidos y Canadá (TMEC) que Donald Trump advirtió, serán sujetos a castigos arancelarios si no se ajustan a sus intereses.
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(*) Tío Sam (Uncle Sam en inglés) es la personificación de los Estados Unidos de América y especialmente del gobierno estadounidense, según Wikipedia, la enciclopedia libre.