Tremenda descobijada

Enrique Ochoa y Luis Vega Aguilar, ejes de la trama
Enrique Ochoa y Luis Vega Aguilar, ejes de la trama
query_builder 11 de enero de 2018
Chihuahua, Chih.

No podía esperarse de otra manera.

Si el gobierno de Chihuahua liberaba una orden de aprehensión en contra del ex Secretario General Adjunto del Comité Nacional del PRI, Alejandro Gutiérrez, cercano colaborador de Manlio Fabio Beltrones y las acusaciones podían apuntar a los más elevados niveles de la actual administración federal, lo lógico sería que se desencadenara una previsible reacción del grupo gobernante.

Ahora lo podrán negar, incluso pudieran los panistas gobernantes de Chihuahua exagerar en algún aspecto de lo denunciado por Javier Corral el martes en la ciudad de México -el condicionamiento de la entrega de recursos, de manera adelantada el fin de año anterior, al gobierno estatal, al esclarecimiento de otras posibles acusaciones- pero quienes se aprestan a continuar en la conducción del país tenían que responder ante la más reveladora denuncia del modus operandi financiero-electoral del PRI, basado en el uso de los recursos públicos de manera indiscriminada.

Por supuesto que tal modo de operar, se puede inferir válidamente, es el de uso generalizado.

El golpe es demoledor, le pega en la línea de flotación de la campaña del candidato priista, José Antonio Meade, y de la hija de Beltrones, Sylvana, hoy candidata del PRI al senado por Sonora, en primera fórmula, pero el señalamiento apunta a todo lo alto de la estructura del poder en México.

No podemos elevar una acusación, pero sí podemos inferir muchas cosas: Alejandro Gutiérrez era el instrumentador de una vasta operación financiera que tenía como objeto destinar recursos federales a Chihuahua, para aplicarlos en algunos supuestos programas, los que se simulaban. Luego, los recursos eran enviados a la caja del PRI nacional, en los tiempos en que Beltrones era el dirigente.

¿Sólo lo hacían con Chihuahua? Se puede inferir, obviamente, que no.

Hay más datos para las “inferencias”.

Curiosamente, el hombre que se encargaba de las finanzas del Comité Estatal del PRI en el Estado de México, en el sexenio de Peña Nieto como gobernador, Luis Vega Aguilar, ¿Qué cree? Ha ocupado el mismo cargo, pero en el Comité Nacional de su partido ¡Desde el año 2012!

¡Han pasado por ahí quien sabe cuántos presidentes, pero quien encabeza la Secretaría de Finanzas y Administración del CEN del PRI, no ha cambiado en todo el sexenio de Peña Nieto!

¿Coincidencias?

No tanto. Vega Aguilar fue, entre otros cargos, el Secretario Particular del Secretario de Administración del Edomex., cuando en ese cargo se desempeñaba Peña Nieto, para pasar, luego, a Coordinador Administrativo de la Secretaria de Administración (2001-2004).

¿Vega sería ajeno a las operaciones de Gutiérrez Gutiérrez, siendo responsable de todas las operaciones financieras del Comité Nacional de su partido?

Cuesta trabajo creer que lo fuera y que la encomienda no hubiera sido dada por el presidente Peña Nieto, de acuerdo con la cercanía existente y la calidad de los cargos entregados a Vega por el hoy presidente.

¿Era ajeno a tal operación el presidente nacional del partido, cualquiera que éste fuera? Es la misma respuesta.

¿Eran ajenos, si la operación se repetía en varias entidades -que también inferimos ello- el Secretario de Hacienda, José Antonio Meade, y el presidente Peña Nieto, además del Secretario Osorio Chong?

Podemos suponer, válidamente, que no.

Bueno, de esa dimensión es lo denunciado, y ahora puesto en manos del Poder Judicial -y no sólo de Chihuahua, sino de la federación- por el gobierno de Javier Corral.

¿Que es una acción que le ayuda a la campaña de Ricardo Anaya? Como dijo el ínclito y nunca bien ponderado divo de Chihuahua, joya artística enaltecida por César Duarte, Juan Gabriel, -lo que se ve, no se pregunta, mijo…

Y ya puestos en ese camino, argumentar lo que sea para negarle recursos, no extras, sino adelantados al gobierno de Chihuahua, era lo de menos, cualquier maniobra sirve para eso, hasta la más pedestre de declarar que la Secretaría de Finanzas de Chihuahua no hubiera otorgado de manera correcta el número de la cuenta bancaria a la cual debían depositarse los recursos pactados en el fin de año.

Bastaba con la revisión de cualquier empleado de menor categoría, de los encargados de las transferencias bancarias, para encontrar el problema y resolverlo de manera expedita.

El problema es otro, es la tremenda descobijada de las triquiñuelas del gobierno de Peña Nieto…

[email protected]; Blog: luisjaviervalero.blogspot.com; Twitter: /LJValeroF