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Suprema Corte de E.U. declara ilegales aranceles del presidente Trump

Suprema Corte de E.U. declara ilegales aranceles del presidente Trump 3 de marzo de 2026

Serafín Peralta Martínez

Chihuahua, Chih.

Ya se veía venir el duro revés que propinó la Suprema Corte de los Estados Unidos a la política arancelaria del presidente Trump, al anular por ilegales varios de los principales aranceles (un arancel es una especie de impuesto o gravamen a las mercancías) que impuso a prácticamente todos los países del mundo con los que mantiene relaciones o intercambios comerciales.

A pocos meses de que tomó posesión Donald Trump como presidente de Estados Unidos (el 20 de enero de 2025), el 2 de abril de ese año, hizo un anuncio en la Casa Blanca al que llamó el “Día de la Liberación nacional y de la independencia económica”, para imponer aranceles a una lista de países con los que mantiene -eso dijo- saldos deficitarios en su balanza comercial y pretende corregir mediante una política arancelaria coercitiva y de subordinación. 

Con esa política arancelaria, Donald Trump desato el desorden, descompuso y alteró el comercio mundial, con altas tasas o impuestos al comercio de las importaciones de los Estados Unidos procedentes de una diversidad de países.

Todos los gobiernos de los países afectados pusieron el grito en el cielo. Aquellos gobernantes que discrepaban abierta y directamente en contra del presidente Trump, enseguida les aumentaba el porcentaje del arancel. Era mejor no hablar para no sufrir los embates arancelarios.

Pocos países se quedaron conforme, incluso académicos reconocidos manifestaban el desacuerdo de esta política coercitiva y arbitraria. Así lo expresó en su momento Paul Krugman (Nobel de Economía en 2008) que, en una columna enviada a sus seguidores, señalaba que “la política arancelaria de Trump es tremendamente impopular, la más impopular de la historia, impopular como nunca antes se había visto”.

Donald Trump puso al mundo de cabeza, sólo él entendía lo que quería. Siempre manifestó que esas medidas duras al comercio mundial le devolverían a su país la grandeza que ha perdido y de la que sus socios comerciales le han mermado. Dejaba muy clara que su política económica se basaba en: “primero Estados Unidos”.

Los aranceles que anunció con anticipación Trump fueron notificados con órdenes ejecutivas a cada país y, en muchos casos, no se respetaron acuerdos comerciales como el T-MEC que él mismo firmara en 2020 en su primer mandato de gobierno. A sus socios comerciales como México y Canada, les impuso un arancel del 25% al acero y aluminio, y del 35% respectivamente. El pretexto por este arancel fue el tráfico de fentanilo que pasa por estos países, que deberían frenar su entrada a los Estados Unidos. Y todavía, a los camiones importados de México les impuso un arancel del 25%.

Entre otros países que sufrieron los aranceles coercitivos fue China que, según Trump al igual que México y Canadá, permitían el tráfico de fentanilo y amenazó a ese país oriental imponerle un arancel del 100%. En contraparte, el mandatario de China Xi Yi Ping que también le impondría arancel a Estados Unidos, Trump le aumento la tarifa a 140%. La estira y afloja se dio por ambos lados, hasta llegar a una tarifa mucho menor a la impuesta originalmente.

Esta arbitrariedad del presidente de Estados Unidos por su política arancelaria, también se reflejó en establecer un arancel del 50% al café importado de Brasil, por el hecho de mantener “injustamente” preso al expresidente Bolsonaro. La repercusión a este arancel por venganza del presidente Trump, lo pagan los consumidores que enseguida el alza de precios por al café fue sin precedentes por los consumidores estadounidenses.

El bloque de países de la Unión Europea (27 países) también se vieron afectados, primero con el anuncio de un arancel del 30%, y luego, llegó a un acuerdo condicionado por el que Estados Unidos que impondría un tope del 15% a los aranceles, siempre que Europa comprara 750.000 millones de dólares en energía estadounidense y aumentara sus inversiones en ese país en 600.000 millones de dólares. 

Estas medidas coercitivas en los aranceles de Donald Trump, además de imponer  a Corea del Sur un 25%, condicionaba a ese país a comprometerse a invertir en territorio estadounidense 350 mil millones dólares, a razón de 20 mil millones de dólares por año.

Como medida anti coercitiva, la Unión Europea y la India concluyeron las negociaciones de un acuerdo de libre comercio, a pesar de lo que diga Donald Trump. Muchos países han buscado diversificar su comercio con nuevos socios,  alejados de compromisos con Estados Unidos y dejar sólo al presidente Trump.

Lo cierto es que política arancelaria y arbitraria de Donald Trump no ha convencido a más del 70% de los estadounidenses, quienes sufren en el bolsillo del consumidor los estragos en las alzas de precios de productos importados. 

Con la nota del pasado viernes 20 de febrero de 2026, en la que la Corte Suprema resolvió que la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) no autoriza al presidente Trump a imponer aranceles, se cierra el capítulo de su política arancelaria arbitraria y antipopular. Sin embargo, enseguida se avivó invocar otros ordenamientos como la Sección 122 para imponer, de nuevo, a todos un aranceles del 10 %. 

Finalmente, ya hay 2,000 empresas importadoras de Estados Unidos que le reclaman al presidente Trump la devolución de, por lo pronto, 130,000 millones de dólares. Habrá otras miles de empresas que reclamarán la devolución de miles de millones dólares por el pago ilegal de aranceles.