Chihuahua, Chih.
Tras la polémica suscitada a causa de la presunta participación de agentes de inteligencia estadounidenses, en coordinación con corporaciones policiales y militares mexicanas, en el aseguramiento y desmantelamiento del narco laboratorio en la Sierra Tarahumara, la cadena CNN lanzó otra polémica revelación que involucra nuevamente a agentes de inteligencia estadounidenses en operaciones letales contra rangos medianos de estructuras criminales dentro de nuestro país.
En las inmediaciones del aeropuerto Felipe Ángeles, el pasado 28 de marzo un coche envuelto en llamas y con sus dos ocupantes muertos, fue el presunto blanco de la Agencia Central de Inteligencia estadounidense (CIA) en contra de un operador de rango medio del Cártel de Sinaloa.
En el ataque efectuado con un artefacto explosivo, fallecieron Francisco Beltrán, alias «El Payín» y su chofer particular.
«La letalidad de sus operaciones ha aumentado seriamente» comentó una fuente a la cadena estadounidense, agregando «Es una expansión significativa del tipo de cosas que la CIA ha estado dispuesta a hacer dentro de México».
Tanto el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, como la presidenta Claudia Sheinbaum negaron los reportes de CNN y de The New York Times, que siguieron a la investigación de la cadena estadounidense en la supuesta operación de inteligencia estadounidense que neutralizó a Beltrán y a su chofe.
Sin embargo, la extraterritorialidad de las operaciones encubiertas estadounidenses ha aumentado desde el año pasado, tras la designación del presidente Donald Trump a las organizaciones criminales mexicanas como terroristas.
El polémico operativo en la Sierra Tarahumara puso los reflectores de la opinión publica en el tema, so pretexto de la soberanía las fuerzas políticas del oficialismo rechazaron categóricamente la intervención operativa y militar extranjera en tareas de seguridad y de inteligencia sin previo aviso a las autoridades correspondientes, calificándolo de entreguismo y de una severa violación a la Constitución.
La dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel como distintos miembros de la política local y nacional, exigen la renuncia de la gobernadora del estado María Eugenia Campos Galván, de extracción panista, ante las acusaciones de injerencia extranjera, acusaciones que la gobernadora rechazo categóricamente en un vídeo que publicó en sus redes sociales.
«No es lo mismo desmantelar un narco laboratorio que proteger a un narco gobernador a capa y espada» expresó la gobernadora Campos, en alusión a la polémica que gira en torno al ex gobernador de Sinaloa Rubén Rocha Moya y al grupo de los nueve políticos mexicanos restantes, solicitados por las autoridades estadounidenses por presuntos vínculos con la delincuencia organizada, así como por conspiración para cruzar narcóticos a la frontera con los Estados Unidos.
Las revelaciones efectuadas por dos de los medios más influyentes del país vecino, y también a nivel global, no deberían ser tomadas a la ligera, la presidenta Sheinbaum y su partido no se han recuperado aún del duro golpe efectuado por parte de las autoridades estadounidenses en contra del «grupo de los diez», así como también por la presunta actuación de agentes de inteligencia norteamericanos sin autorización expresa del Gobierno de México, aunado a esto, el presunto involucramiento en operaciones letales en suelo mexicano es otro motivo de preocupación para las autoridades de Palacio Nacional.
Tanto Donald Trump como el secretario de Guerra, Pete Hegseth han insistido en utilizar la fuerza militar en contra de objetivos prioritarios del crimen organizado, si nuestro país no lo hace ellos actuarán, han afirmado durante más de una ocasión.
Trump ha insistido reiteradas veces en que nuestro país lo gobiernan los cárteles de la droga, la negativa de las autoridades de nuestro país de entregar a Rocha Moya y a los nueve restantes no hace más que darles motivos a las autoridades estadounidenses de actuar y efectuar operaciones letales en territorio nacional.
En Washington la paciencia se agota y en Palacio Nacional el tiempo corre.
Entregar o no entregar, esa es la cuestión.