Los concursos de oposición y el darwinismo magisterial

Los concursos de oposición y el darwinismo magisterial 7 de septiembre de 2019

Foto de La Opción.mx

Leonardo Meza Jara

Chihuahua, Chih.

I.- En las décadas del neoliberalismo en México se han generado una serie de mecanismos darwinianos en el sistema educativo. La maquinaria del sistema educativo ha sido diseñada para expulsar a los que cuentan con menores recursos socioeconómicos (las capacidades monetarias y materiales), a los menos dotados intelectualmente (las capacidades cognitivas y académicas) y a los que son señalados prejuiciosamente como “indeseables” por su presunta indisciplina (las capacidades de control y disciplinamiento, que llegan incluso al autoritarismo).

Las altas cifras de deserción escolar en el nivel medio superior y superior tienen que ver con las tres variables mencionadas.

Sin duda, los problemas relacionados con la desigualdad económica, social y cultural de los estudiantes y sus familias, resultan determinantes como causas de la deserción escolar. Esta cuestión ha sido analizada numerosas veces en la investigación educativa. Quienes no tienen los suficientes recursos que les permitan proseguir con sus estudios en el bachillerato o la universidad, son orillados a desertar tarde que temprano. 

II.- En el caso de los maestros, las formas de organización política y las condiciones laborales también han sido afectadas por un darwinismo cuya matriz es neoliberal. Desde hace más de 10 años el acceso a una plaza de nuevo ingreso posee una lógica darwiniana en la que los solicitantes, recién egresados de las normales, de la Universidad Pedagógica Nacional o de otras instituciones, compiten con los demás solicitantes en una lucha cuyo telón de fondo es la sobrevivencia.

Una de las premisas del modelo educativo organizado por competencias, consiste en formar seres humanos que tengan la capacidad de participar en luchas individualizadas en las que se pelea a muerte por los espacios laborales, los ascensos y las historias de éxito. Pero, junto a un espacio laboral ocupado, hay cientos de desempleados con un perfil profesional similar. Junto a una historia de ascenso o de éxito, hay cientos de historias de fracaso.

El mecanismo para acceder a una plaza en educación básica le ha dado forma a una selva profesional en la que se cobija a los “más aptos” y se margina a los “menos aptos”, aunque todavía, en los debates sobre la formación y profesionalización de los maestros, no hay un consenso pleno sobre: quiénes son los “más aptos” para acceder a una plaza inicial en educación básica en México y quiénes tendrían que estar siendo descartados por ser los “menos aptos”. 

Durante el ciclo escolar pasado, 2 mil 700 egresados de las instituciones formadoras de docentes concursaron por una plaza de nuevo ingreso en el estado de Chihuahua.

En un primer momento, alrededor de mil 110 maestros quedaron sin oportunidad de acceder a una plaza (“El Diario de Chihuahua”, 23 de agosto de 2018).

En el actual ciclo escolar el concurso de oposición ha dado lugar a un conflicto que dejará un cúmulo de inconformidades en lo que sigue. Con la abrogación de la reforma educativa del sexenio anterior, que deriva en la anulación de la Ley del INEE y la Ley de Servicio Profesional Docente, se generó un limbo en el que no hay claridad sobre los criterios para definir quiénes accederán a una plaza de nuevo ingreso y quiénes se quedarán fuera.

El concurso de oposición en Chihuahua para acceder a una plaza de educación básica en el ciclo escolar 2019-2020 es un fiasco. 

El Secretario de Educación en Chihuahua, Carlos González Herrera, reconoció que hubo errores en la primera lista de los resultados que fue publicada el pasado 3 de agosto (“El Diario de Chihuahua”, 5 de septiembre de 2019).

Como el concurso fue organizado desde la ciudad de México y los resultados fueron publicados por esa vía, el mismo funcionario ha declarado que los errores cometidos le corresponden al gobierno federal. Aunque una parte de los errores cometidos en la gestión de las inconformidades le corresponden a la Secretaría de Educación y Deporte (SED) en Chihuahua.

Ante las inconformidades generadas, para enmendar los errores cometidos en la primera lista de prelación, se estaría haciendo uso de una segunda lista gestionada por la SED de Chihuahua, y generada por las autoridades de la SEP a nivel federal. Pero hasta el momento, nada se sabe de esa segunda lista que estaría siendo empleada para corregir la repartición de plazas en el actual ciclo escolar. 

En estos días, la Secretaría de Educación y Deporte (SED) se comprometió a repartir las plazas de nuevo ingreso en base a una segunda lista de prelación, pero esta promesa no fue cumplida.

El sábado 7 de septiembre, en las instalaciones de los Servicios Educativos del Estado de Chihuahua (SEECH), inició la repartición de plazas conforme a la primera lista de prelación.

Las protestas de las egresadas de la Normal de Saucillo y de otras instituciones, que desde hace días mantuvieron un plantón afuera de las oficinas de la SED en Chihuahua, subieron de tono. Las maestras inconformes intentaron impedir el acceso a las instalaciones de los SEECH, para que de esta forma las plazas de nuevo ingreso no fueran repartidas en base a la primera lista de prelación.  A pesar de las inconformidades, las plazas han sido repartidas con el uso de la fuerza pública (“El Puntero”, 7 de septiembre de 2019). 

III.- Durante los varios años de organización de los concursos de oposición para ingresar a una plaza o para acceder a una dirección o supervisión en educación básica, se han manifestado inconformidades por los manejos poco claros.

El objetivo de estos concursos ha sido ordenar y transparentar la repartición de plazas de nuevo ingreso o de ascenso laboral. Pero esto ha sido cuestionado por la prensa local. El periódico digital “El Puntero” ha publicado diversas notas en las que se señala la manipulación y el manejo discrecional de los resultados de estos concursos. El batidero generado por el gobierno federal y el gobierno del estado en el concurso de oposición para el presente ciclo escolar, quedará como uno de los capítulos de la historia negra de la educación en Chihuahua.

Pero lo más preocupante, no son las injusticias o los actos de corrupción que se cometen al repartir las plazas en base a las listas de prelación. Lo más preocupante es que el sistema darwiniano en la asignación de nuevas plazas o en la adjudicación de plazas de dirección o supervisión ha llegado para quedarse. Este es uno de los grandes triunfos del neoliberalismo en las políticas educativas en México.

Quienes se resisten o se inconforman ante los resultados de los exámenes de oposición, han asumido sus luchas a partir de la lógica interna de estos mecanismos neoliberales y darwinianos. Quienes se han inconformado ante el concurso de oposición este mes de agosto en Chihuahua, están luchando para que las formas de evaluación sean corregidas en base a determinados parámetros de “justicia”, pero de facto están aceptando esta forma de evaluación y dominación. 

Se lucha para que el amo neoliberal y darwiniano que está detrás de los concursos de oposición, prevalezca.

El darwinismo magisterial, de corte neoliberal, se ha instalado ya en las formas de pensamiento y en las vidas de los maestros en México. El proyecto de las leyes educativas secundarias del gobierno de López Obrador, que se estará aprobando en el actual periodo legislativo, mantiene los concursos de oposición como mecanismo para acceder a una plaza o para ascender a un puesto de dirección o supervisión. 

Entre los maestros del siglo XXI en México, hay una premisa darwiniana y neoliberal que puede ser rastreada con facilidad: Luchar unos contra los otros, encumbrarse y excluirse los unos ante los otros, que ese será el porvenir de la selva magisterial y educativa…

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