
Chihuahua, Chih.
En un hecho inédito, los esfuerzos para imponer un modelo religioso de corte empresarial en conjunción con el avance de la derechización en la Universidad Autónoma de Chihuahua se concretaron con el anuncio del II Seminario Internacional de Liderazgo Juvenil Chihuahua, con sede en la Facultad de Filosofía y Letras FFyL; para lo que cabe resaltar, que la primera edición de dicho evento tuvo como verificativo la Universidad La Salle, nada extraño, siendo una institución claramente católica.
Y es que eso es lo escandaloso: que la UACH es una Universidad Pública.
Pareciera obvio mencionarlo; sin embargo, no lo es tanto. Desde hace tiempo, la misma administración interna de la casa de estudios se gestiona de modo empresarial, despojándola del carácter público que la administración de un ente educativo estatal requiere y que debería estar orientado a fortalecer el compromiso hacia la comunidad.
De esos viejos polvos, ya no queda nada: administradores, capataces y un régimen de explotación cada vez más ominoso es la personalidad de la actual gobernanza universitaria.
Los organizadores del evento son la Academia de Líderes Católicos México y la Escuela de Líderes Católicos Chihuahua, que en su edición de mujeres (porque como buenos conservadores, no ejercen espacios inclusivos: las mujeres en un espacio y los hombres en otro), cuentan en su Consejo Académico con la presencia de Margarita Blackaller y Ana Cecilia Hinojos, ambas ex funcionarias de los Institutos de las Mujeres locales y ahora, al frente de (SIPINNA) Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes.
Entre su cuerpo docente se encuentran reconocidos activistas como Manuel Fitzmaurice, empresario y consejero de FECHAC y presidente del Consejo de la Escuela de Líderes Católicos en el norte de México, la titular de CEAVE Norma Ledezma, Javier “Pato” Ávila y Graciela Ramos, presidenta de la Comisión de Prevención de la Violencia Familiar del ayuntamiento de Chihuahua.
Llama poderosamente la atención que la presencia de chihuahuenses en los espacios de esta Academia sea mayoritaria y es que, se puede hacer una clara distinción entre el conservadurismo costumbrista y casi nativo de la entidad, frente al efecto resultante de la moralización de la política y el espacio público que ha derivado en que congregaciones y feligresías adquieran un carácter militante dentro de espacios políticos.
Lo que le da carácter de internacional al evento religioso que tendrá verificativo en el Poliforum de FFyL de la UACH los días 3, 10, 24, 31 de marzo y 7 de abril, según la publicidad del evento publicada en redes sociales (que al día de hoy ya no aparece sin que se sepa si fue cancelado o solo dejó de publicitarse), es la participación de representaciones de universidades católicas como el Ateneo Pontificio Regina Apostolorum, que tiene como objetivo “formar apóstoles y líderes cristianos, compartiendo los valores de la Iglesia. Evangelizar la cultura” y la Universidad Javeriana de Bogotá que, en su perfil profesional de egreso destaca que “los estudiantes realizan actividades de carácter social en el marco de los convenios establecidos con la compañía de Jesús”; por otro lado, de parte del sector empresarial se encuentra el “Programa de Perfeccionamiento Directivo” de la Escuela de Negocios IPADE, que también promueve programas de alta dirección empresarial y no obvio mencionar la participación de coaches empresariales, en el espacio donde se supondría que tendría que estarse construyendo conocimiento y pensamiento crítico.
Como si fuera un símil a Formando Corazones, aquel programa educativo que grupos religiosos y cámaras empresariales metieron a las escuelas públicas de nivel básico con apoyo de autoridades estatales y municipales y que tuvo bajo asedio de contenidos violatorios de derechos humanos de niñas, niños y adolescentes, impartido además, en todos los planteles de los Colegios de Bachilleres del estado bajo la dirección de Teresa Ortuño; el Proyecto VIVA Guachochi (Vínculos para la Vida) tiene presencia en este Seminario.
Sin hacer un análisis a fondo, son obvias las violaciones a la educación laica que la UACH está cometiendo al aprobar la realización de un evento netamente religioso en sus instalaciones y utilizar sus medios de difusión para publicitarlo.
Empero, las aristas son varias: jurídicas, políticas y sociales.
Se lamenta que a pesar de que la laicidad es un principio fundamental, no sea considerado como rector para la toma de decisión en materia de política educativa de nivel universitario, sobre todo en una coyuntura en la que la apertura al diálogo interreligioso se hace necesaria en el reconocimiento de la diversidad cultural y religiosa e incluso, de espiritualidades, para hacer una debida gestión que no replique hegemonías que favorezcan proyectos y modelos empresariales de grupos de élite y personas que educan a sus hijos e hijas en universidades privadas; pero que aspiran a cooptar la universidad pública para seguir contando con tecnócratas y aspiracionistas con formación profesional en las administraciones publicas estatales y municipales que les permitan seguir operando sus intereses.
La comunidad universitaria también está compuesta por personas ateas, agnósticas y sin religión que se verían beneficiadas de diálogos y debates que tengan como eje rector a la laicidad, ya que la respuesta generalizada al anuncio de este evento fue unánime: de reproche y desaprobación.
Bien haría la Universidad y la dirección de la FFyL en reconocer las voces de su comunidad que la interpelan para abrir el diálogo y generar apertura para la consolidación de una cultura laica; finalmente, la laicidad es un régimen de convivencia basado en los derechos humanos y el respeto a toda manifestación ética y moral de ideas religiosas y filosóficas y en ese sentido, incluso es su obligación.
Seguiremos pendientes de cómo se desenvuelve el asunto y el evento, a la par de los grupos de personas expertas en el tema que ya se encuentran organizando acciones exigiendo lo que en esta colaboración estoy plasmando.
Si desea saber más, puede consultar las redes sociales de Derechos Humanos, Comunidades Laicas A.C. y de ADELA Alianza por la Defensa del Estado Laico.
@marielousalomé