Chihuahua, Chih.
El rechazo ha sido prácticamente generalizado salvo por el oficialismo.
La presidenta, desde la mañanera, retó a periodistas a que digan a qué medio se ha censurado. «Nunca ha habido más libertad de expresión que ahora, lo puedo asegurar. Hay una televisora que se dedica todas sus 24 horas a hablar mal del gobierno. Hay radiodifusoras que pueden tener un programa ahí medio plural, pero sus conductores, o algún otro, hablan mal del Gobierno. ¿Cuándo hemos buscado su censura? ¿Cuándo hemos pedido que se mueva a un conductor, a un opinólogo?».
Lo mismo hizo Morena en un comunicado acusando a los “actores políticos y mediáticos” de construir una versión falsa sobre los Lineamientos y presentarlos como un intento de censura cuando lo que se busca es garantizar a la población información plural, transparente, oportuna y veraz.
El segundo tuvo lugar con un día de diferencia.
El 29 de julio cuando, como resultado de una solicitud de medidas cautelares, la Comisión de Quejas y Denuncias del Instituto Nacional Electoral (INE) ordenó al PRI y a su dirigente nacional, Alejandro “Alito” Moreno, retirar las referencias en al menos nueve publicaciones en las que el instituto político y su líder se refieren a Morena y al gobierno de Claudia Sheinbaum como ‘narcogobierno’, ‘narcopartido’, ‘narcopolíticos’, ‘narcodictadura’ y ‘cártel de Morena’.
La razón que dio el INE es que “podrían constituir la imputación de hechos o delitos falsos en perjuicio del partido político denunciante (Morena), al asociarlo con actividades relacionadas con el narcotráfico sin un sustento fáctico”.
El dirigente del PRI, por supuesto, se inconformó, acusó censura y dijo que recurriría la decisión ante el Tribunal, aunque de antemano se sepa que es una autoridad al servicio del gobierno. Por el contrario, la presidenta felicitó al INE afirmando en la mañanera que “qué bien que el INE cumple con sus objetivos”.
La censura antecede a estos dos sucesos que sólo vienen a confirmar lo que ya sabemos. En México la censura es cada vez mayor y genera un incentivo a la autocensura por posibles represalias:
Arremeter contra los periodistas es censura, además de propiciar la auto-censura.
Llamar a no ver un canal de televisión es censura.
Entregar publicidad discrecionalmente es censura.
Dañar la reputación de los comunicadores sin las benditas pruebas es censura.
Ordenar auditorías a modo es censura.
El acoso judicial a los periodistas es censura.
Retirar el carácter de donatarias a organizaciones de la sociedad civil por evidenciar la corrupción es censura.
Revelar datos personales con el fin de inhibir el apoyo a causas sociales es censura.
Negar protección efectiva a los periodistas para ejercer su profesión sin temor a perder la vida es censura.
Ocultar información pública para proteger los intereses de la clase gobernante es censura.
Legalizada o no, la censura está cada vez más presente y nada tiene que ver con los derechos de las audiencias.
La Sociedad Interamericana de Prensa señala el deterioro pronunciado en las condiciones para ejercer el periodismo y que México ha caído cinco lugares para colocarse en el lugar 18 de 23 países de América Latina y el Caribe y recibir un puntaje de 35/100 que equivale a “alta” restricción.
Por debajo de Haití, Cuba, El Salvador, Venezuela y Nicaragua.