Informe 2022
Decálogo del Movimiento por la República

Decálogo del Movimiento por la República 20 de mayo de 2021

Hernán Ochoa Tovar

Chihuahua, Chih.

“… la diversidad nos fortalece y es precisamente en la arena del diálogo y la confrontación respetuosa de ideas donde se fundamenta la democracia”: Ifigenia Martínez (Senadora de la República). 

 


La víspera de la semana, el diputado federal Porfirio Muñoz Ledo; así como la Senadora, Ifigenia Martínez, presentaron un decálogo por la República. 

En este documento, los veteranos políticos de izquierda llevan a cabo una senda crítica a los modos de conducirse de su partido, así como al curso que ha seguido la Presidencia de Andrés Manuel López Obrador, correligionario suyo con quien han tenido importantes diferencias de forma y fondo (sobre todo Porfirio Muñoz Ledo).

Cabe destacar el escrito en mención me parece un documento valioso, pues pone los puntos sobre las íes, en aspectos que han sido soslayados en los últimos tiempos, destacadamente la división de poderes; la relevancia de los organismos autónomos; además de una lucha por el federalismo, misma que ha padecido una especie de claudicación en los tiempos de la 4T. 

Esto, porque las demandas y las necesidades de los estados, han pasado a gravitar o a ser vislumbrados desde la óptica de Palacio Nacional, y no desde la mirada y las necesidades de las entidades, mismas que, en ocasiones discrepan con la narrativa imperante; o tienen matices relevantes, que, en ocasiones, no son considerados desde la retórica presidencial, o, en su caso, del partido gobernante. 

En el mismo tenor, me parece valioso que dos grandes personajes que han decidido acompañar el curso de la 4T, realicen, desde dentro, una crítica que se ha vertido, de manera sistemática, sobre el estilo personal de gobernar del Presidente López Obrador; además del papel acrítico que ha mostrado el partido guinda en algunas ocasiones, endosando las iniciativas presidenciales sin un ápice de crítica o análisis puntual, lo cual resulta inadmisible en un régimen democrático. 

Coincido con la perspectiva de Muñoz Ledo y Martínez porque, como he señalado en ocasiones anteriores, la crítica puede tener diversos carices. Si bien es cierto, existen intervenciones que se realizan en mala lid y desde la visceralidad; hay otras que se realizan en aras de mejorar los desperfectos que se visualizan en la administración pública, pues, en el caso que sea, los procesos son mejorables. 

Bajo esta tesitura, considero que la 4T; y, los veteranos políticos que han decidido suscribir este manifiesto, desean enmendar el rumbo que la administración del Presidente López Obrador ha tenido en diversos renglones; pues, aunque en determinadas materias ha sido acertado; en otras áreas ha mostrado claroscuros notables.

Respecto al decálogo en mención, considero cuenta con diversos puntos a resaltar. 

En primera, el barniz democrático que buscan siga teniendo la presente administración, y no le surjan tentaciones de transitar por derivas autoritarias (crítica que, baste decir, le han hecho diversos personeros de la oposición). 

Coincido en que es necesario empujar por cambios desde la arena política y parlamentaria, de manera semejante a como lo ha hecho la 4T. Sin embargo, creo que las democracias se distinguen por su diversidad de pensamiento, y ésta debe quedar comprendida en sus diversas representaciones. 

En este sentido, considero que la convivencia entre el oficialismo y la oposición debe ser entre entes civilizados quienes comparten diversas visiones de la política y de la sociedad; en lugar de encerrar a adversarios quienes, como en la guerra, buscan nulificarse mutuamente. 

Creo que, más allá de discrepancias, debe prevalecer el respeto. Concuerdo con la Maestra Ifigenia Martínez, en el sentido de que la diversidad debe ser un valor inherente al quehacer democrático. Esto porque -añadiría en mis palabras- el  maravilloso -y complejo- pluralismo social y cultural del país, no puede ser reducido al simplismo, o al reduccionismo conceptual que se presenta en estos días.

Pondero también lo dicho por la Maestra Ifigenia: la 4T es el resultado de las luchas democráticas del pasado. 

Según puedo comprender, el propio Presidente López Obrador valora este enunciado. Estoy de acuerdo. Por eso mismo, no puede permitirse meter reversas en algunos ámbitos, como lo plantean, acertadamente, tanto Muñoz Ledo como Ifigenia Martínez, en el documento referido. 

Recordemos que, durante muchos años, la izquierda fue parte nodal de la lucha por la democracia en este país. Y el surgimiento del INE fue un paso fundamental para la consolidación de la misma. 

Resultaría inadmisible que, por visiones encontradas, se consumara la desaparición de tan destacado organismo, pues, plantear acciones así sería como retroceder 30 años, cuando las elecciones eran organizadas por el propio partido gubernamental, vía la Comisión de Elecciones y la Secretaría de Gobernación ¡no podemos permitirnos eso! 

El INE debe mejorarse; pero plantear su extinción, me parece un planteamiento sumamente delicado.

Termino diciendo que los planteamientos de Muñoz Ledo e Ifigenia Martínez resultan sumamente acertados. 

Espero que, por venir “de casa” (es decir, de connotados militantes de MORENA) los integrantes de MORENA, Mario Delgado, y el propio Presidente López Obrador, las suscriban y las hagan suyas. 

El presente gobierno puede pasar a la Historia por su ruptura paradigmática y su vocación social; pero si no corrige sus yerros, éstos podrían pesarles a la hora de hacer un balance de su ejercicio. El gobierno obradorista sin duda debe seguir haciendo la transformación por las vías institucionales -tal y como lo ha venido haciendo-; pero sin tratar de negar la realidad contemporánea y democrática en la cual estamos inmersos. Debemos mejorar, no retroceder ¡es cuanto!

Hernán Ochoa Tovar

Maestro en Historia, analista político.