Escribo estas líneas desde Panamá. Aquí, justamente hace 36 años, el 3 de enero de 1990, el Presidente Manuel Noriega se entregó a las fuerzas estadounidenses tras permanecer varios días refugiado en la Nunciatura Apostólica, luego de la invasión de EE.UU. iniciada el 20 de diciembre de 1989. Desde entonces, Washington parecía haber dejado atrás la política de fungir como gendarme de una región que, dur...
En una de las veces que caminé con Sebastián, por todos los ángulos posibles, para que él atestiguara los distintos avances del levantami...
La intervención militar de Estados Unidos contra el cruel régimen autoritario de Maduro vulnera el derecho internacional; es necesaria una desescalada ...
En La península de las casas vacías (Siruela, 2024), David Uclés narra la Guerra Civil española (1936-39). No lo hace como hist...
Finalmente, después de muchos años de voltear al otro lado, la academia internacional estudia a México como un caso paradigmático de auto...
Al cierre de 2025, el panorama de los derechos humanos de las mujeres y las infancias en Chihuahua se presenta como un campo de batalla ideológico donde las v...
La esencia del amor es la libertad, pero para quien ama, la libertad de la persona amada es intolerable. Quien ama desea que esa persona le pertenezca absolutamente....
El avance de la ultraderecha no puede leerse como un fenómeno lineal, unidimensional ni predecible; reducirlo a una especie de fórmula matemátic...
I.- Morena y la Cuarta Transformación son una izquierda enrarecida. La cualidad más notoria del enrarecimiento de esta izquierda, se refleja en el...
